Publicado por rubengarcia en diciembre 1, 2011

Una multitud observa como se reparte la última porción de alimento. Entre ellos hay un niño que sobresale: tiene una mirada amarga y cercana al rencor. Llegó al campamento con el deseo de mordisquear un pan y llevarle un trozo a su madre enferma. Se ha quedado sin nada; regresará sin hambre, pero con una fiera recién nacida en el alma.
Me gusta:
3 bloggers like this post.
Publicado en FICCIÓN BREVE, GENERAL | 12 Comentarios »