Desapego

Mientras ajetreo la vivienda,
me tropiezo con un detalle.
Entonces se me abre la memoria,
y los recuerdos escapan;
vuelan como mariposas alrededor de mi testa.
Nunca van a ninguna parte,
se quedan y después vuelven al refugio.
¡Nunca duermen!
Siempre alertas para recordarme:
mi susurro y su quejido.

Dos
He movido la cabeza
Y me digo que ¡basta!
¿Cuando llegará el desapego?,

Todos los días por la tarde salgo
y miro el horizonte, el mar, el ocaso
Y no veo una luna diferente,
ni astro que sirva de señal.
¡Dios! el barco que espero
tarda demasiado.

El mar rumia
Cuando azota la roca,
y si quitara el mar y la roca
Lo seguiría oyendo dentro de mí.

El barco tarda,
y el desapego no llega.

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