BAJO EL VOLCÁN

Recuerdo cuando llegamos a vivir cerca del volcán. En las noches de frío intenso te hacías bolita y tu cabeza descansaba en mis brazos, mientras tus pies se calentaban entre los míos. Después, próximos a dormir, mi pierna derecha cubría la redondez de tu muslo con olor a fiebre y sabor a canela. Ayer, dijiste que me apropié de la frazada y que en la madrugada te despertó el frío. Me reclamaste con enojo y en tus ojos creí ver una luz  con regusto a quina.

Dejamos de abrazarnos y sombreamos nuestras sábanas de lejanía; cada uno comenzó a abrigarse con su propio cobijo de lana.

En las noches que siguieron, el frío derramó vidrios en las columnas de la casa .

No puedes conciliar el sueño, porque tu cuerpo no responde al acomodo; yo me cubro hasta la cabeza, pero mis ojos permanecen abiertos, sintiendo una profunda oscuridad –fría como la menta–  afuera,  se oye  el chiflido del viento que golpea y hace crujir  las ramas.  En el espacio que media entre tú y yo, camina un interminable  silencio.

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14 pensamientos en “BAJO EL VOLCÁN”

    1. Lejano aparece el amor que se manifiesta en mil formas y lo que era ayer se ha ido… se fue una d de más, corro a quitarla un abrazo querida amiga por venir a verme y enriquecer con tus palabras el texto… un beso Rub

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  1. Amigo, a veces el silencio es la distancia más grande entre dos personas. A veces el hueco que existe entre esas dos personas que duermen juntos, puede llegar a ser un abismo…
    Maravillosa descripción en tus letras de la distancia entre dos que se amaron…
    Un abrazo
    C.

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    1. Es un texto de dolor. Pues la agonia camina con los días, sin que se declare un rigor mortis. Entonces todos esos dias son de peso, lápida, hueco, con un cadaver que vive… un abrazo y gracias por comentar Carlos…Rub

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  2. El amor del ayer y el desamor del hoy, dejando ese espacio dolorosamente vacío.
    Tanto en tan pocas palabras, tan bien narrado, que entré en la intimidad de la pareja y sentí la soledad ,el frío de cada uno, dentro de sus cobijos de lana.
    Hasta pronto Rub
    Un abrazo. Stella.

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  3. Lástima el amor que como viene se va, como un volcán que erupciona y después se apaga quedando frío y mudo.
    Cambié de trabajo y tengo la cabeza…no sé donde. Espero volver pronto. Un abrazo Rub.

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