LA VISITA

Entré con timidez y respeto. Para llegar al corredor eludí flores de durazno y arabescos de arañas en los perones. Salió una niña espigada, pelo largo, tez morena y una sonrisa franca. Le pregunté.
— ¿Aquí vive la señorita Edna?
Asintió. Me vio cansado y me ofreció una poltrona. Acepté y se lo agradecí devolviéndole la sonrisa. Poco después salía.
—Dice mi hermana que si no la espera tantito. Al mismo tiempo que me traía un jarro de agua y otro de café.
—Ahorita le traigo pan, verá que le gustará reteharto, pues anoche lo hizo mi abuelita.
¡Claro que me gustará! Este pan sólo lo comes por estas tierras de frío con hornos de barro y flores de durazno. —Pensé.
El corredor era largo y estaba resguardado por grandes macetas con helechos, azaleas y enredaderas que al escalar llenaban los ángulos formando un arco de hojas y flores.

         Salí antes de que se poblara la mañana. El pasto vidriado de rocío era una película donde se imprimía mi sandalia. Me pregunté ¿Cuántas generaciones habrán transitado por estos senderos? Miré muy lejos y vi correr a los Mexicas llevando el pescado fresco a Moctezuma, luego el trote de los caballos que rompían el silencio cuando se dirigían al altiplano. Soy el último tras de mí, nadie viene, a nadie veo. A cada paso mis sandalias hacían saltar a los chapulines que brincaban como si fuesen serpentinas de colores. Por el camino se levantaban columnas pétreas que imitaban a enormes cirios derramando guijarros. El viento enfría mis orejas y las oculto bajo el cuello de franela. Las sombras se han ido, pero han quedado sacos de niebla que entorpecen la mirada y, casi colisionó con enorme piedra. Sobre ella había una iguana que simula un tiempo de hace miles de años y que daba la sensación de vigilar el paisaje.

El sol descubrió por infinita vez los volcanes. ¡Qué majestuosidad! imaginé la dicha de estar sobre su corona. La inmensa alegría del trepador al conquistar la cima. ¿Qué sentirán? El aliento pobre, las fuerzas al límite y el corazón efervescente de plenitud. La mirada que dejaron caer, sintiéndose en ese momento águilas volando entre nubes y riscos: ¡Sentirse Dios! un millonésimo de segundo y después la humildad, que es la mejor manera de estar en paz consigo y con los hombres. La vida tiene muchas montañas. Mis rodillas viejas se duelen al peso del frío. Sin embargo he decidido ser un trepador y admirar la belleza desde el cielo. Qué importa si no soy ave o cometa.

En el trayecto vi prehistóricas nubes y, el viento olía a manzanas; me agité por la cuesta y el pulso rompía en mis sienes sacándome resoplos de asmático. Atrás dejé una casa sencilla, soleada, mis libros y una mecedora. Estuve por regresar; pero seguí. El dolor lo olvidé y bebí las percusiones de mi corazón. No estaría mucho tiempo fuera, las horas pasarían con su paso acostumbrado. Así que me dispuse a disfrutar y a darle lectura a ese enjambre de colores que desfilaban en el cielo. El gris abochornado por no ser azul. A lo lejos el amarillo eléctrico columpiándose en un árbol y mis serpentinas que corrían asustadas cuando mis sandalias raspaban el camino. Aspiré hondo y dije que el tiempo va y viene. ¡Nada cómo este camino!
Mi desasosiego se fue nublando y salieron de mí, viejas canciones que tarareaba cuando regresaba de la escuela… ¡ánimo Rubén! Por el sendero topé con nopales agredidos por caminantes. Las pencas tenían cicatrices blancas, pero las hojas jóvenes colmadas de espinas que parecían estalactitas verdes, y aún más, si miraba hacia arriba se formaban una procesión de tunas.

Nadie inventó la campana, éstas ya existen en forma de flores, las ladea el viento y tintinean perfumes. Encontré un campo de ellas con diferentes colores. Bajo las piedras bostezaban las lagartijas. Había un ajedrez de vida, donde cada pieza tiene una labor y todas se ordenan de manera celestial. Nadie intenta suplir, cada quien es como es y eso lo define como auténtico. Amo a las personas por esta cualidad y no por la apariencia. Me río al imaginar a una campana que suene como rebuzno.

 La niña que me recibió trajo un café con panela en un pocillo de barro y un pan que no comía desde niño, por un lado había galletas de agua y por el otro, el olor inconfundible del marquesote.  El afecto que la niña me da, me hace imaginar  que así eras tú. ” No quiere que le traiga un poco más de café” ¿Desea otra cosa? sonriéndole le di las gracias a ella y a Dios.

Olor de café, marquesote, y manzanas, el garabateo de las aves en el desfiladero y el rumor del agua, cuando la cubeta se atraganta en el pozo me ofrece placidez. Arriba los colores ensangrentados del framboyán y la buganvilia en flor enmarcan el día. Escuché el taconeo. Ese golpe que hace la porción de cuero cuando se hinca sobre el piso de loza. y cerrando los ojos, imaginé un cuerpo ágil. Te vi con tu pantalón de mezclilla y tu blusa blanca con detalles de color de rosa. Nos saludamos al unísono, besé tu mejilla y me envolvió el aroma del jabón y después el de hierbas en tu pelo oscuro. Me invitaste a seguir sentado y nos quedamos en silencio. Yo me dije, que eras una niña, juiciosa, de piel que se eriza cuando el hombre muerde inmisericorde la naturaleza, o bien cuando miramos al reyezuelo pisotear las intimidades de una raza despojada. Todo eso pensé cuando te vi. Yo no sé que te dirías, pero tus ojos tenían agua limpia. Me regresé con la imagen de una mujer dispuesta a darse a sus semejantes. Regresé por el mismo camino, lenguas de roca, vientos de aroma y un sol ya enfebrecido miraban mi retorno.

Anuncios

16 pensamientos en “LA VISITA”

  1. Qué compenetrado se te ve con el paisaje, más que compenetrado, entrelazado…una belleza tu texto, rub!
    Me voy por el pasto vidriado de rocío y me siento diosa… por un momento… con sabor a eternidad.
    La diosa fugaz te manda un abrazo,

  2. Que impecable este texto, las descripciones tan vivas que casi se pueden ver..me quedo con dos perlas, una por sabiduria: ‘la humildad, que es la mejor manera de estar en paz consigo y con los hombres’..y la otra por cierta: ‘Soy el último tras de mí, nadie viene, a nadie veo’.. Un abrazo querido Ruben.

  3. Por instantes caminé junto a ti y puede apreciar y sentir ese camino maravilloso…, el poder de tus letras me transporto, eso es bueno amigo, caminar por las huellas que vas dejando por ese sendero mágico…, con fragancias y la imagen de esa mujer…
    Abrazos sinceros…
    C.

  4. Caminante, son tus huellas
    el camino y nada más;
    Caminante, no hay camino,
    se hace camino al andar.
    Al andar se hace el camino,
    y al volver la vista atrás
    se ve la senda que nunca
    se ha de volver a pisar.
    Caminante no hay camino
    sino estelas en la mar.

    Te envío esta bella poesía para que pienses que, Antonio Machado y tú, habéis recorrido caminos parecidos. El paisaje ha dejado la misma huella en vuestras almas.
    Un abrazo, amigo Rubén

    1. Querida amiga tanto honor es demasiado. Me entusiasma el simil, pero te doy la razón. A los dos nos gusta llenarnos de paisaje e intentar que por las palabras se exprese. Antonio es de intensa belleza, breve musical e inefable… tu amigo, solo pretende hacer lo mejor que puede. Gracias Mercedes por llegar a la casita y compartirme tu presencia. Un abrazo y un beso Rub

    1. Sin duda un día fuera de serie. Recibir de tus manos el premio versatile es una gran satisfacción. Intentaré con más fuerza procurar ser un mejor trabajador de mis textos para hacerme merecedor de este reconocimiento . Gracias Amiga Flori…un abrazo y un beso

  5. Amigo Rub, felicitaciones, bien merecido tienes este premio, pero perdón por entrometerme, debes seguir la posta, preparar un post y seguir con la nominación de dos blogs y así seguirá…
    Un abrazo
    C.

  6. Hermoso texto como siempre ..Tiene algo melancólico, de ver que nadie hay detrás de tí…
    Te equivocas Rub, mira cuantos te acompañan. Muchos, de cerca y de lejos. Estoy a tu lado, en ese camino lleno de fragancias. Voto con todos, por tu Blog.
    Hasta pronto. Un abrazo.

    1. Estimada Stella gracias por llegar a ver el texto de tu amigo. La soledad que hay por esos caminos es una bendición, te permite compenetrarte con la creación, es como si fueses abierto de todos los sentidos. Sabes que proximamente te dare una bella noticia… un beso Rub

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s