Una noche increible

Al despertarme, las sábanas sueltan olor de mujer. En la mesa hay copas y platos en desorden. Voy al baño, y el vapor se adhiere al espejo; supongo que estaría obsequiándose un baño de tina. Corrí las cortinas con suavidad ¡No había nadie! Muevo la cabeza y pienso: ¡joder, mis sueños cada vez son más reales!

Anuncios

12 pensamientos en “Una noche increible”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s