Asalto

esplendor-en-la-hierbaHay días que pasan y sin que lo desees, vuelven a zarandearte.
Días periféricos que te saltan en el camino.
Turbado, intento pasar con indiferencia. Soy presa de ti, mas tus manos tienen alas en reversa. Mi boca memoriosa, autómata, repite su vejez joven:
…la hierba de tu cabello desfallecía en tu espalda; y cuando el sudor nos hacía peces, abrevaba mi furor en tu pozo, y éramos, en ese instante, gacela y felino.

El instante se fue. Sólo está el almizcle de tus manos cuando recorrieron mi nuca y el cinturón de la espalda.A tientas, sigo el camino y tus besos. Solamente son pajas de aroma y lejanía.

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14 Comments

  1. Llego un poco tarde pero llego! Hay recuerdos muy poderosos, sensaciones más bien, que nos asaltan de repente. Sensaciones que, en su momento, consideramos normales pero que, al pasar el tiempo, nos zarandean como un boomerang, quizá porque al envejecer nos damos cuenta en donde reside la verdadera felicidad. La fotografía está llena de frescor, de savia. Es preciosa e ilustra a la perfección tu prosa poética.
    Un abrazo

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    1. Querida amiga, Normanda valiente y poeta, gracias por llegar y comentar a tu amigo, pues tus palabras estan cubiertas de afecto… muchas gracias y que la aegria te consuma este año que viene Rub

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  2. Los que tenemos cierta edad nos regodeamos con ese hermoso juguete que se nombra memoria. Claro solo en ciertos momentos en que se nos dispara el recuerdo. Gracias mechita por tu bello comentario, te dejo muchos besos Rub

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