La siesta

vincent van GoghEl sol salió tímido. Hay rodajas de neblina por los cerros y en el imaginario meteorológico  se piensa que el astro se pondrá bravo después de  la media mañana. Atormentará  a la rosa, y  a los azares del limonero  que caen como copos de nieve,  los trastornará  hasta volverlos  tristes y amarillos. Todo se volverá silencio cuando el bochorno cruce  la pierna y fume su puro.

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24 pensamientos en “La siesta”

  1. El sol amaneció mentiroso, brillaba muchísimo pero no abrazaba con su calor, como queriendo jugar, a media mañana sus reflejos hacían juego ya con el manto de su abrazo… Eso sucedía en mi ciudad esta mañana. Me ha encantado transportarme al paisaje de tus letras… Aperta agarimosa.

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  2. Qué ilusión! Has escogido un cuadro de mi paisano Millet para ilustrar tu relato! Tus palabras me suenan muy cercanas ya que este cuadro fue pintado en un pueblo vecino a mi casa normanda.
    Un abrazo, amigo rub.

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    1. queridísima amiga, gracias por tal honor, pero ya ostento el premio, pues tengo años en la ruta del blog, y seguramente tienes otro candidato que recién inicie. Como sea, soy afortunado al poner tu mirada en mis textos. Bello día tengas

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