Doña Candi

cox Doña Candi era esposa de un vaquero. El vaquero sabía de vacas y hacer hijos. Ella tenía como oficio ser mamá. El vaquero  gustaba de la cerveza y de gastar lo poco que ganaba en otras mujeres. Doña Candi, hacia todo lo posible por sostener a la prole. No, nada de pegarles a los hijos, anteponía su amor hacia ellos, ante los maltratos del vaquero. ¿Quién me lo decía? Nadie, sólo la veía trasteando frente a mi consultorio y lavando ropa ajena y cargando a sus pequeños. Nadie me decía nada. De vez en cuando, ella se acercaba a darme de lo poco que tenía: un café, una enchilada. Le veía la cara, su andar, su silencio y sabía, entonces, que esa mujer no estaba para odiar a nadie. Amaba a sus hijos por encima de toda pobreza.

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24 Comments

  1. Lo que habrán visto tus ojos,y contado tu corazón, para hacer un resumén así, de un drama que existe, y no lo sabemos imaginar en su magnitud.
    Hermoso como siempre tu sitio.
    Un fuerte abrazo.
    Hasta pronto.

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  2. Por eso Dios nos envío a un ángel en forma de madre…la que nos brinda protección y amor incondicional…que bella entrada, un gusto leerte, feliz semana

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  3. ¡Cuántas mujeres como ella! Su vida, es eso, trabajar, procrear, y aguantar los malos tratos y las infidelidades de sus maridos. El amor de sus hijos es la fuerza que las mantiene la sonrisa en los labios. Me uno en tu homenaje a ellas. Un abrazo

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