El cazador

cazadorAtó los cordones de las botas. Pulió la escopeta con el pañuelo, que después puso sobre el cuello. La gorra castrense le quedaba perfecta sobre la testa y muy de mañana se internó en la selva.
En el camino volvió a contar las balas. Eran cincuenta. De vuelta con la  la tarde,  dejó el arma en su sitio y, guardó exactamente cincuenta balas. Ninguna certeza se le puso al tiro.

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15 Comments

    1. Gracias amiga por comentarlo, yo creo que la vida es una suceción de probabilidades mas que de certezas, donde a veces la belleza , felicidad se esconde y de un de repente salta y te abraza, como tambien lo puede ser la tristeza. un abrazo grande, besos y flores.

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  1. Creo, que no existen las certezas, por algo se dice en una expresión popular “Le salió el tiro por la culata”
    Buen fin de semana Rub y un fuerte abrazo.
    Hasta pronto.

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    1. Hola Ana¡ Todo bien, eso deseo, pero ya sabes que no falta un frijo en el arros. Andas de vacaciones? por acá me quede solo, y me he dado mis vacaciones leyendo, sabes oí que el Jilguero de Donna Tartt es todo un acontecimiento, son mas de mil paginas y eso me marea.
      Gracias por llegar a la mini reflexiva, pues bien sabemos que la única certeza que tenemos es la muerte… besos y flores amiga bella.

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