ojosCuando los sueño en mi pecho,  despierto con el aroma de tus cabellos, color de mazorca criolla, y de vientos que hacen bailar a la flor de caña. Corremos por los pastisales de la sabana hasta el mangal,  donde las vacas echadas reposan del capricornio. Buscamos tarro seco y te adiestro en volar cometas. Tomo el papel, e imprimo mi boca y sobre el hilo de la pandorga vamos tu y yo. Juntos. Juntos por siempre, te digo. Aùn de madrugada, se escucha el tren, ruido de vìas y de nuevo me duermo. La mañana es insolente en el asilo.

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