mujeresEsteban siempre sonríe, me busca con su mirada y cuando creo haberlo perdido, me asalta con su porfía, pero se retira al percibir mi indiferencia. ¡En cambio tú…! En el bar, la penumbra es cómplice. Soy yo la que te besa, la que ausculta tus latidos con mi boca. ¡Estoy atrapada en ti! ¿Por qué no fuiste como Esteban?

Anuncios