imagesCasi identificaba al Ser cuando lo arrasó un sueño profundo.Roncó. Tuvo certeza que al despertar tendría la respuesta a la duda del hombre. La madre fue acercándose a la hamaca; tras el primer garrotazo siguieron los demás. “¡Levántate huevón, bueno para nada, deja de soñar y ayuda, no ves que la casa es un muladar”!

Anuncios