Los pasillos del hospital se iluminan con luz fría. la gente va o viene. El camillero  lleva una embarazada, o un herido desangrándose hacia el quirófano. Se oye la prisa de la enfermera con su carro de medicinas porque hay un enfermo infartado. Por los pasillos caminan los familiares deshechos en silencio, otros, callando gemidos con el pañuelo en la boca. Van y vienen penas. esperanzas. Las embarazadas caminan de un lado a otro, cargando el peso de su hijo por nacer, en silencio, piden a la virgen que el niño no llegue mal hecho. Por los pasillos corren historias, pocas de alegría. En los pasillos que dan a la sala de espera de urgencias, hay preocupación, angustia y una miríada de oraciones que buscan salida empujándose hacia el cielo.niña enferma.jpg

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