Archivo de la categoría: BESTIARIO

Textos en prosa o poesía que describen una fauna

La rana

Canta una rana, es la única que queda en el pantano; unas se fueron, otras fueron tragadas por la víbora. Solo canta una; se eleva sobre los juncos trepándose a la picuda piedra. Canta con un tono indefinido. ¿Será de dolor? ¿De soledad? O quizá espera que le contesten.

Solo canta una rana, nadie sabe qué dice o a quién le canta, Ella deja de cantar cuando el agua llena el pantano y la noche se pone ciega. ¿Será por temor o por qué no aparece la luna?

La gata, el Negro y Beto

cotorroLa gata nos la obsequió una vecina. Poco después, mi perra paría y de su camada se quedó un perro que llamamos el Negro, crecieron juntos, muy cerca de los gritos de un loro gigante de cabeza azul que llegó de las selvas del sur. Sabía chiflar e imitaba a gallinas, gansos y puercos. Beto, el cotorro, se enamoró de mi esposa y no se le podía acercar nadie porque abría su plumaje de sol y verde mientras volaba con un grito feroz. La gata y el Negro sabían de su mal carácter, y daba gusto mirarlos comer en el mismo plato bajo la sombra del limón.

La bestia

bestiaEl tren rezongaba. Parecía un becerro arisco, subiendo hacia el pueblo. Sobre los gruñidos de la máquina, las campanas repiqueteaban alocadas. Como todos los domingos en la plaza, la gente compraba y vendía. Del carruaje, salió un sujeto con una bocina parlante, invitando a las personas a ver el espectáculo del mediodía: “Podrán contárselo a los nietos de los nietos y siempre dudarán. Sólo sus ojos darán crédito” Dos horas después, el gentío se arremolinaba para mirar el acto.

La bestia era dócil y gran imitadora de animales. La gente reía. Sin embargo, cuando rompió en un rugido más potente que el de un león, todos enmudecieron. Abrió las fauces y el voceador del espectáculo metió la cabeza; poco después, sólo los zapatos quedaron fuera. El animal hizo una contracción ventral y el sujeto desapareció. Llovieron monedas y aplausos de la multitud. Ella caminó en círculo, levantó los brazos y agitando unas alas que brotaron de su espalda, voló hasta perderse por encima de los cedros.
El tren ha quedado en la plaza. A media noche, el viejo más viejo del pueblo agoniza, y sobre el padrenuestro del cura, se escucha el tañer alocado de la campana. Es una noche sin viento y solo gime el silencio. El difunto era el último que recordaba aquel suceso. Ahora, nadie sabe.

Sick bat

murcielagoMerodea entre los árboles del vecindario y la luz del sol lo obliga a regresar a su cueva. Él solamente vuela cuando cae el día. Algo le pasa, se distrae, siente que no es el mismo y eso le da rabia.
Afuera un niño juega desnudo en un chapoteadero. Escucha sus risotadas y su piel rosada despierta su apetito bermellón. Se lanza en picada desafiando al sol de la tarde.
Su vuelo torpe lo hace caer en la orilla del chapoteadero. El niño grita angustiado a la madre y ella enardecida lo toma del ala y lo arroja hacia la perrera.
-¿Qué hago aquí? ¿Qué me pasa? -Se pregunta con chillidos.
Los mastines se pelean, lo muerden.
-¡Qué dolor! ¡Qué nausea!
Cuando lo despedazaron, ya había muerto de rabia…

El camello

camellosDios obsequió  a tu cuerpo jorobado de una resistencia sobre natura. En la armonía de tu paso se descubre una paciencia infinita: El sol duro, el frío cruel,  y  las dunas que duermen la siesta del tiempo.

Todo lo recorres.

—No hay prisa, llega lejos el que camina sin pensar en la lejanía— Pareces decir.

Transitas en silencio, haciendo camino sobre la arena, y el chasquido de tus labios es un pedimento de fuerzas. Al final, tus piernas se arrodillan y tu testa besa el suelo, como hacen los elegidos.

la jirafa

jirafas nocheTe es sencillo doblar y desdoblar nubes como si fueran almohadas. Detienes tu mirada en ellas: corren fantasmas presurosos seguidos por dinosaurios imponentes y minúsculos gusanos que reptan por entramados profundos y grises .En la noche, cuando el sueño se esfuma tus ojos de laguna caen en el manto prendido.Así las horas pasan: jugando ajedrez en los cielos con la osa mayor. ¿Qué aroma tienen las estrellas? ¿Qué secretos te ha contado la luna? Animal celestial que siempre miras a Dios.

 Terrible para ti, inclinar tu cuello para beber el agua terrenal.

El baile de las lagartijas

Por la noche soñaron las lagartijas con un cinturón magenta, que haría resaltar el verde voluptuoso untado de las piernas hacia la cola. Por la mañana después de cargar sus pilas al sol, colgaron a su cuello argollas de buena suerte. Se fueron desierto arriba, hacía el desfiladero, sacando sus lenguas de chicote. Cruzaron la arena, los cactus, y esperaron en las partes bajas del río muerto, sin agua.

Los truenos distantes parecían tambores de guerra. Llegó el agua que corre ruidosa. La corriente hincha las ardientes rocas del desierto y las moscas zumban siguiendo las espumas del río. Son miríadas de dípteros que nacen en milésimas de segundo.
Las lagartijas bailan. Comen ante las asombradas dunas y las crestas rojizas de la cordillera. El río difunto ha resucitado. Bailan las lagartijas, que ayer en la noche soñaban con un cinturón magenta que ahora resalta el verde danzón de sus piernas.

Emergencia en el centro comercial.

Escribo para darme el placer. Viejas cosas se convierten en nuevas por la magia de las palabras. Revives, imaginas, inventas o revuelves y das paso a un  ser que volará por las redes y  encontrará un receptor en el  camino. Escribo para darme el placer y si a la vera,  hay un papel brillante, una propuesta imaginativa y  una editorial que no teme, entonces el vuelo  del navegante se  vestira de tinta secular.
 “Emergencia en el centro comercial paga 88” Es el texto que escribí para el libro que recien se presentó en el palacio de  Bellas Artes de la ciudad de Mexico. La idea del antoólogo fue identificar un sinnumero de seres que no son imaginarios , que convivimos con ellos. Cada texto es el resultado de la imaginación y creatividad de cada escritor. La foto que me  hizo llegar  José Manuel Ortíz Soto Ortíz – el realizador de la idea-  fue la de una oruga.  La foto es de Beatríz Hernández, biologa. Este es el resultado:

EMERGENCIA EN EL CENTRO COMERCIAL

Floresencias  brocolianaas brotan del cuerpo verde limón dividido en segmentos por círculos sepia. Al avanzar ladea la pesada testa. Nadie sabe de donde salió, la gente corre de un lado a otro.Parece un tren verdoso que al reptar deja sobre el piso un rastro de gel nauseabundo. Cada vez se hace más grande, tanto que parece que de un momento a otro estallará. Babea y graves hipos la estremecen. ” Ya viene en camino la policia” se escucha repetidamente por los altavoces. El gemido se hace mas agudo- parece que llora- Las enormes paredes del intruso se rompen y una luz multicolor levanta el vuelo, perdiéndose en la noche estrellada.

El búho

El búho alisa sus plumas de la testa,  la de los mofletes y lava su pico antes de dormir. Hoy no saldrá de caza el búho.

La luna canturrea  entre las estrellas.

Y  él, la  acompaña con el tambor de su pensamiento. No quiere disgustarla, pero en este momento sólo desea estar con su recuerdo; Así que cuando pase por su viejo árbol,  cantará de pico hacia fuera.

Dentro de él hierven los vientos y,  agitan el polvo que el tiempo ha depositado.

Es gracioso y él se da cuenta, que no puede evitar su pensamiento analítico. Sonríe y después expele un silbido que solo escuchan  los vampiros.
No es extraño, es la manera en que los búhos suspiran.

Ha perdido la figura esbelta y por más que alisa el plumaje siempre da la impresión de ser un paréntesis. Nunca está solo, siempre  acompañado por sus pensamientos filosóficos que reposan en las sienes de su testa.

Es cierto tuvo amores pasados, que fueron y vinieron como esos chubascos que de un de repente pasan y se van.“Las féminas estorban las cadenas de mi inferencia”, solía decir después de que reposaba de un apetito corporal. Sin embargo , se enamoró de una que no tenía cursos, ni recursos y su método de análisis era un champurrado de tonterías.

Sólo la veía aletear alrededor de él demostrándole su entusiasmo. Hubo momentos que él sonreía, pero después,  ella se hizo insoportable. Realmente no estaba hecho para el dulce y un buen día se alejó y,  anidó en otras tierras.

Hoy la recuerda en su vejez y,  comprende que hay fulgores que el pensamiento no puede obsequiar:
 el método  magnifica la inmensa soledad en que vive.

Él ya no suspira y,  ahora risotea como lo hace la hiena. La verdad es que llora, sólo que disfraza su emoción,
pues no es saludable que pierda compostura e imagen: y canta alargando el tono como lo hace el bandolón.

La luna pasó de prisa.