Cómo decirte que no

Hoy surjo
como fantasma en tu mirada.

Te veo en los quehaceres,
limpiando el cuadro que un amigo te regaló,
ordenando tu ropa.
cepillando tu pelo.
¡qué gusto!
cuando me cuelo como la letra A
en tus pensamientos.
y, escucho:

¡ Cómo no desear una noche contigo ¡

Sí me haces sentir una delicada flama
y después,
en un instante
me convierto en el camino que cruza los hombros de la montaña.
Y,
cuando te vuelves frío,
¡ soy aerolito que desciende a los desiertos ¡

Te gusta que sea fuego,
flor de luz,
hacerme reír,
y llenar de barcos mi cielo…

Te gusta
que me consuma…

¿ Cómo decirte
que me gustaría estar una noche contigo ?

En la noche

Escucho en noches de tormenta,
las gotas insistentes sobre el techo de la casa.
El ruido monótono picoteando el pecho de las hojas
y ese roer roer como ratón voluntarioso
que lima el corazón almidonado de la madera.
Y después de un reposo,
sobresale un ruido desgarrador
y la repetición de claros que tapizan mi ventana.
Me pisa el alma
cuando después del lamento se oye el estrépito
un gran cuerpo que cae.
Es una rama cargada de mangos niños
que ruedan sin vida sobre la arcilla.
Se rompió la rama
hizo crac,
hizo crick
y los habitantes de mi patio:
El loro, el perro y las ardillas
se acurrucan y me llaman.

POESÍA, CUENTO Y FICCIÓN BREVE

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